Recién uno que labura conmigo vino de acompañar a su novia porque le hacían un tratamiento de conducto. Dijo "la verdad, no se lo recomiendo a nadie".
Esta frase fue como el botón de arranque de la usina generadora de ideas, Pulqui. Fue como una batiseñal...
Pulqui, en tu despedida, al menos un tratamiento de conducto chiquitito te vamos a hacer...
Y esto independientemente de que tengas mal un diente/muela o no... va de regalo!
Toques
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sin anestesia... como mucho un chicle de menta antes..
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